Me sentí muy identificada en ésta lectura , ya que como indica al inicio Jose Manuel Esteve, realmente puede uno llegar a aburrirse o en verdad tener una gran ansiedad o pasión por enseñar. Si bien es cierto, el repetir día con día la misma lección puede caer en la monotonía del enseñar y claro está los discentes perder el interés por el aprender.
Muy importante comentar la humildad que debe tener el docente en rebajar los conocimientos adquiridos en la carrera a la mentalidad de los alumnos.
Cabe mencionar las diferentes faces que un docente debe considerar en su quehacer académico como son: saber ser un buen comunicador, conseguir mediante el diálogo una buena disciplina y saber adaptar los contenidos de enseñanza a nivel de los alumnos.
Nosotros como docentes sabemos que la sociedad sólo valora el poder y el dinero, como lo menciona Esteve, pero lo que la sociedad no sabe es que nuestra labor es más poderosa al saber comunicar lo que sabemos.
domingo, 9 de mayo de 2010
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Me agrado bastante su punto de vista sobre su experiencia y el enfoque de la lectura, y me parece que todos los que nos dedicamos a la docencia, hemos pasado por la monotonía en enseñanza, de allí la importancia de la lectura y conceptos.
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